Durante toda la escolarización,
las preguntas que se repiten son:
¿El alumnado tiene que llevar deberes a casa todos los días?
¿Sólo los fines de semana o nunca los fines de semana?
¿No tiene que hacer deberes en casa porque ya se trabaja durante 5 horas al día en el colegio?
¿Solo tiene que hacer lo que le ha faltado por hacer el el cole?
¿Los deberes son solo estudiar y preparar exámenes?
Todas estas cuestiones son defendidas por unos y recriminadas por otros.
Y vosotros y vosotras como padres y madres de alumnos y alumnas, ¿qué opinais? ¿hacia dónde os decantais?
Según muchos estudios los deberes cumplen las funciones de adquisición de hábitos de estudio y de integración y fijación de los contenidos curriculares.
Los deberes para casa tienen una justificación didáctica. En el proceso de enseñanza, después de los planes, de la motivación de los alumnos, de la presentación de la materia y de la dirección de las actividades de los alumnos, el profesor aplica los procedimientos destinados a integrar y fijar el contenido curricular de su asignatura.
Para consolidar y fijar lo que se ha enseñado a los alumnos caben dos procedimientos: el estudio dirigido y las tareas escolares o deberes. Las tareas constituyen un complemento indispensable para las clases porque el alumno puede realizar ejercicios prácticos correspondientes a los contenidos teóricos de las clases. Es un estímulo para repasar la materia estudiada en clase y un factor eficaz para formar buenos hábitos de estudio.
Se podrían señalar algunas normas sobre la preparación, imposición y corrección de los deberes:
Deber ser ejercicios prácticos del contenido de la clase. En ocasiones consisten en terminar los ejercicios de la clase y otras veces tareas nuevas.
Una duración aproximada podría ser ésta: en primaria, los deberes curriculares ocuparían de media hora diaria en los primeros cursos (6 años) a una hora en los últimos (11 años). En educación secundaria la duración oscilaría entre una hora y cuarto en primero (12 años) a dos horas en cuarto (15 años).
La cantidad de deberes debe ser supervisada por el tutor siempre que sean varios los profesores especialistas los que manden tareas para casa. Una de las críticas contra los deberes ha sido la irregularidad de los contenidos. Unos días se mandan pocos y otros se acumulan excesivamente provocando el agobio de alumnos y padres.
Hay que evitar la rutina y los ejercicios repetitivos poco significativos.
Es muy positivo el uso de la agenda escolar donde el alumno va anotando las tareas y los padres en casa pueden controlar y ayudar a los hijos.
Una condición necesaria es que esos deberes han de ser examinados y corregidos por el profesor o por los propios alumnos dirigidos por el profesor y que los alumnos han de tener un tiempo diario para la lectura, los juegos y la convivencia con sus hermanos y padres.
Respecto a la legislación cabe señalar el Estatuto de Centros Escolares aprobado por la Ley Orgánica 5/1980, de la Jefatura del Estado, de 19 de junio. En su artículo 13 señala que durante el período preescolar y los dos primeros cursos de escolaridad obligatoria, las tareas para realizar fuera de las horas de clase quedan totalmente suprimidas. A partir del curso tercero se podrán encomendar tareas en el hogar con un aumento progresivo según la edad de los escolares, procurando, no obstante, que en ningún caso se vean los niños precisados de emplear en dichas tareas el tiempo de que disponen para juegos, diversiones y convivencia en el seno del hogar, ni disminuir las horas de descanso.
Otro punto de vista es el "tipo de deberes" que se deben realizar en casa. Con respecto a lo anterior, las tareas que hay que realizar en casa son una prolongación de lo que se da en la escuela:reforzar la escritura o la lectura, repasar las operaciones matemáticas, estudiar para un examen...
Se pueden plantear otro tipo de deberes específicos para el ambiente familiar y directamente relacionados con el ámbito escolar.(No debemos olvidar que la familia es una parte más de la comunidad educativa). Por ejemplo, actualmente en los colegios se se da una gran importancia a la coeducación, a la lectura, a la utilización de ordenadores y de internet, al inglés, a la convivencia.
¿Se podrían "hacer deberes" para consolidar y afianzar estos contenidos escolares que ya forman parte y se desarrollan en el currículo escolar?
¿QUÉ OPINAS?